Hoy en día los dispositivos lógicos programables tienen una gran variedad de precios en función de sus capacidades, lo que permite su inclusión en muchos diseños en los que hasta hace poco su alto precio los hacía inviables.
Al mismo tiempo las piezas de mayor capacidad son claves para implementar procesamientos altamente paralelizables, que de otro modo requerirían ASIC’s específicas o múltiples procesadores.

En RBZ conocemos bien los dispositivos de los fabricantes Xilinx y Altera, desde sus gamas de bajo coste hasta sus piezas más potentes. Algunos de los usos más habituales de estos dispositivos son:

- Implementación de periféricos específicos que no podemos encontrar en forma de ASICs. Un ejemplo es el control de multiples ADC’s, en este caso se controlan 16 adc’s de con un disparo común. Aprovechando las capacidades del dispositivo la frecuencia de muestreo puede variarse y cada canal tiene un buffer de 512 muestras. También se añaden filtros digitales a cada canal, liberando al procesador principal de esta tarea que consume un tiempo importante.

- Tratamiento complejo de la señal. Este es un ejemplo parecido al anterior, en el que la FPGA controla varios ADC’s y DAC’s, pero se introducen varios procesadores dentro de la FPGA que permiten realizar algoritmos complejos sobre la señal. Los datos son intercambiados con una CPU de Intel en formato COM Express a través de un bus PCIe x1.

RBZ también ha desarrollado con éxito diseños en VHDL para la industria aeronáutica que incluyen algoritmos para decodificación y recuperación de señal de receptores de radio en condiciones muy desfavorables.